¿Cuales son los principios para entrar en el reino de los cielos?

Dios dice: “Yo decido el destino de cada hombre no en base a su edad, antigüedad, cantidad de sufrimiento ni, mucho menos, según el grado de compasión que provoca, sino en base a si posee la verdad. No hay otra decisión que esta. Vosotros debéis daros cuenta de que todos aquellos quienes no siguen la voluntad de Dios serán castigados.

¿Qué tipo de personas pueden ser llevados al reino de los cielos? El Señor Jesús dijo: “sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21). Algunas personas creen que si nos aferramos al nombre del Señor, trabajar mucho para el Señor y sufrir al cargar la cruz, todo lo que sean hacer la voluntad del Padre celestial, si vigilamos así Su llegada, ¡seremos llevados al reino de los cielos! ¿Este punto de vista cumple con los requisitos del Señor?

En cuanto a vigilar la llegada del Señor, la mayoría de la gente cree que sólo hay que trabajar mucho para Él… Para ir directamente al reino de los cielos cuando el Señor llegue. A ellos les parece bien practicar así y nadie está en desacuerdo. Pero, nosotros, deberíamos buscar la verdad en todas las cosas. Aunque al practicar así sigamos los conceptos de la gente, no estamos siguiendo los deseos de Dios. Deberíamos saber que las palabras de Dios son los principios de nuestras acciones por las que se mide a las personas, cosas y asuntos. Recibiremos Su elogio si practicamos conforme a las palabras de Dios. Pero si vamos en contra y practicamos según nuestros propias fantasías, sin duda, seremos rechazados por Dios. ¿De verdad podemos ir directamente al reino de los cielos por vigilar, esperar y trabajar mucho para el Señor? Vamos a ver lo que el Señor Jesús dijo en Mateo 7:21-23: “No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?’ Y entonces les declararé: ‘Jamás os conocí; apartaos de mi, los que practicais la iniquidad’”. En las palabras del Señor Jesús podemos ver que sólo dijo: “sino el que cumpla la voluntad de Mi Padre que está en el cielo”. No dijo que todos los que sean fieles al nombre del Señor Jesús y trabajen mucho para Él, entrarán en el reino de los cielos. ¿No es así? Si, al igual que en nuestros conceptos, entrarán en el reino de los cielos aquellos que guarden el nombre del Señor y trabajen para él, ¿por qué algunos de los que profetizaban y echaban demonios sobre el nombre del Señor Jesús fueron condenados por el Señor? ¿Por qué? Esto demuestra que trabajar mucho para el Señor no es necesariamente lo mismo que cumplir la voluntad de Dios. Mucha gente trabaja mucho para que el Señor la bendiga, y no por obedecer sinceramente a Dios. El carácter satánico de ellos aún está ahí. Aún tienen ciertos conceptos sobre Dios, le desobedecen, se oponen a Él y le condenan. Algunos incluso hasta aborrecen la verdad, ¡al igual que los fariseos! Por mucho que trabajen para el Señor, ¿cómo pueden cumplir la voluntad de Dios? Por su naturaleza, esa gente se opone a Dios. Entrar en el reino de los cielos sólo por trabajar mucho para el Señor, ¡esto es intolerable para el cielo! ¿No estáis todos de acuerdo? Entonces, ¿qué es exactamente lo que cumplen la voluntad de Dios? Los que cumplen la voluntad de Dios son los que obedecer Su obra, el hombre puede ver practicar la palabra de Dios más elevado que cualquiera, y ver obedecer a Dios más importante que todo. Por lo tanto, puede respetar Sus mandamientos y hacer su parte de acuerdo con los requisitos de Dios, y sinceramente dedicarse a Él. no hay las transacciones ni motivaciones propios, todo lo que hace para prácticar la verdad y obedecer a Dios, y sólo así se cumple la voluntad de Dios. Hemos visto cómo, aunque trabajen mucho para el Señor y hagan grandes sacrificios, muchos de aquellos que creen en el Señor, sólo lo hacen para entrar en reino de los cielos y disfrutar de las bendiciones, no para amar a Dios ni obedecerle. Esa dedicación a Dios no es más que negociar con Él. A pesar de trabajar mucho para Dios, mucha gente nunca ha puesto en práctica la verdad, ni tampoco exalta ni da testimonio de Dios. En cambio, suelen convertirse en ídolos y hacen que los demás les adoren y sigan. Todo lo que hacen es para mantener su posición y sus ingresos. ¿Son esas personas las que ponen las palabras de Dios en práctica y le obedecen? ¿Son las que cumplen la voluntad de Dios? Esa gente sirve a Dios, pero también se opone a Él, son los fariseos hipócritas. Se puede decir que son malhechores. ¿Cómo puede esa gente ser apta para entrar en el reino de los cielos? A partir de esto podemos ver que aquellos que aparentan estar trabajando mucho para el Señor, pero que nunca han puesto la verdad en práctica, no exaltan ni dan testimonio de Dios para amarle y cumplir Su voluntad. Esa gente no cumple la voluntad de Dios. Trabajan mucho para el Señor para recibir Sus bendiciones y entrar en el reino de los cielos, ¡pero no cambian su carácter de vida y aún se oponen a Dios! Al igual que los fariseos sólo están fingiendo ser buenos, y finalmente serán maldecidos por Dios. Dios dice: “Yo decido el destino de cada hombre no en base a su edad, antigüedad, cantidad de sufrimiento ni, mucho menos, según el grado de compasión que provoca, sino en base a si posee la verdad. No hay otra decisión que esta. Vosotros debéis daros cuenta de que todos aquellos quienes no siguen la voluntad de Dios serán castigados. Este es un hecho inmutable. Por lo tanto, todos aquellos quienes son castigados, reciben castigo por la justicia de Dios y como retribución por sus acciones malvadas”. Las palabras de Dios lo aclaran: que acabemos entrando o no en el reino de los cielos, no depende de cuánto trabajemos ni de cuánto hayamos sufrido. Depende de si practicamos la palabra de Dios, de si respetamos Sus mandamientos y de si cumplimos Su voluntad o no. Estos son los principios para entrar en el reino de los cielos.

Si quiere conocer más, por favor lea: Cuál es la voluntad de Dios

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Reflexión cristiana | ¿Sabes cuál es la verdadera bendición de Dios para el hombre?

Cuando Abraham tenía 100 años, Dios le dio un hijo, así que Abraham valoraba especialmente a su hijo Isaac. Pero un día, Dios le pidió a Abraham que ofreciera a su hijo único Isaac como holocausto a Él, Abraham no se quejó de Dios después de recibir el orden, soportó el dolor y hizo lo que le dijo Dios.

Reflexión cristiana | ¿Sabes cuál es la verdadera bendición de Dios para el hombre?

Todos hermanos y hermanas están familiarizados con “la bendición de Dios” al mencionarlo. Muchas veces, Dios responde a nuestras oraciones, por ejemplo: nuestras enfermedades han sido curadas, hemos tenido una familia feliz, hemos logrado muchos éxitos en trabajo y hemos tenido cada vez más descendientes, y así sucesivamente. Pero, ¿se limita la bendición de Dios a estos? ¿Sabes cuál es la mayor bendición de Dios?
Podemos buscar la respuesta a través de los personajes registrados en la Biblia, con seguridad vamos a descubrir características comunes en ellos.

  1. Moisés era un hombre impulsivo antes de que fue usado por Dios. Cuando vio que su compatriota israelí fue golpeado por un soldado egipcio, lo golpeó con una piedra a muerta. Dios puso a Moisés en el desierto durante cuarenta años para que atemperara su impulsividad con el fin de hacerlo poder asumir gran responsabilidad de guiar a los israelitas a salir de Egipto. Durante este tiempo, Moisés vivía solo con ovejas y soportaba el dolor de que se convirtió en un pastor de un príncipe egipcio. Pero justamente por el dolor que había sufrido, su fe, su perseverancia y su obediencia hacia Dios fueron perfeccionadas. Finalmente, fue calificado para ser usado por Dios y llevar la comisión de liderar a los israelitas a salir de Egipto. Dios dice: “He aquí, te he purificado, pero no como a plata; te he probado en el crisol de la aflicción” (Isaías 48:10). De aquí, se puede ver que sufrimientos y pruebas son bendiciones especiales de Dios hacia nosotros.
  2. Cuando Abraham tenía 100 años, Dios le dio un hijo, así que Abraham valoraba especialmente a su hijo Isaac. Pero un día, Dios le pidió a Abraham que ofreciera a su hijo único Isaac como holocausto a Él, Abraham no se quejó de Dios después de recibir el orden, soportó el dolor y hizo lo que le dijo Dios. En el instante en que Abraham tomó el cuchillo, el enviado de Dios lo detuvo a tiempo, la acción de Abraham dejó que Dios viera su obediencia. Al final, Dios dijo: “de cierto te bendeciré grandemente, y multiplicaré en gran manera tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena en la orilla del mar, […]” (Génesis 22:17). Debido a la fe y la obediencia de Abraham, y a que se mantuvo firme en su testimonios de Dios en esa prueba dolorosa, acabó recibiendo mayores bendiciones de Dios, se convirtió en el “padre de muchas naciones” teniendo incalculables descendientes.
  3. Job no sólo no se quejó de Dios, dijo “Jehová dió, y Jehová quitó: sea el nombre de Jehová bendito” (Job 1:21) rasgando su ropa y se postró delante de Dios al encontrarse con el ataque y la tentación de Satanás, y la pérdida de su propiedad y de sus hijos. Cuando Satanás usó a su esposa para atacarlo, aún pudo aferrarse a su verdadera fe en Dios, dijo: “También recibimos el bien de Dios, ¿y el mal no recibiremos?” (Job 2:10). Lo que dijo Job avergonzó por completo a Satanás, y se mantuvo firme en su testimonio de Dios por fin. Por lo que recibió la doble bendición de Dios, Dios le dio doble longevidad y posesión, y hijos más hermosos de toda la ciudad. Y desde entonces, Job se convirtió en un hombre que tenía verdadera libertad llevando una vida significativa.
  4. A partir de estos hechos, podemos ver que la mejor bendición no solamente es disfrutar es gracias de Dios, tal como dice Dios: “Aquel que simplemente disfruta la gracia de Dios no puede ser perfeccionado por Dios. A algunos les podría satisfacer la paz y el disfrute de la carne, una vida fácil, sin adversidades ni infortunios, vivir en paz con sus familias sin peleas ni discusiones. Incluso podrían creer que esta es la bendición de Dios, pero, en realidad es simplemente la gracia de Dios”. En la Biblia se dice: “Bienaventurado el varón que sufre la tentación; porque cuando fuere probado, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido á los que le aman” (Santiago 1:12).
    Sólo manteniéndonos firmes en nuestro testimonio de Dios en todas pruebas que Él nos dispone, seremos aprobados y bendecidos por Él. Al igual que a veces Dios nos permite que sufran ciertas enfermedades, desastres inesperados o cosas insatisfactorias en la vida, en ellos se ocultan Sus buenas intenciones. Por tanto, debemos orar y buscar más la voluntad de Dios para llegar a tener verdadera obediencia y fe en Dios. Sólo así, podremos entender que la voluntad de Dios que nos hace experimentar dificultades es dejarnos disfrutar de las mejores bendiciones que Él nos ha preparado.

Recomendación: Cómo vencer la tentación

Unas citas bíblicas son tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.